España
La política española se lava la cara a base de pactos. Nueva era, futuro incierto y las generales en el horizonte

Tras la jornada de investidura municipal más tensa de la historia de la España reciente, llegó la calma. Ya se cerraron todos los plenos, las alcaldías y los gobiernos de las localidades españoles (con alguna pequeña excepción de escasa importancia).
En general, todos los principales partidos tienen alguna razón para estar contentos. El PP mantiene el mayor número de alcaldías de capitales de provincia (21). El PSOE ha reconquistado algunas ciudades importantes, como Sevilla, Alicante, Valladolid, Córdoba o Mallorca, así como participará en gobiernos de ciudades donde antes no tenía acceso, caso de Madrid, Barcelona o Valencia. Podemos controla mediante sus candidaturas "de unidad popular" las 2 principales ciudades del país, y alguna que otra más. Ciudadanos ha sido quizás el más marginado, pero aún así ha conseguido gran influencia en algunas localidades.
Dicha polaridad abre un nuevo tiempo en en España. Por primera vez en nuestra aún joven democracia, hemos obligado a nuestros políticos a pactar y llegar a acuerdos, dejando las inmutables e impunes mayorías absolutas como algo del pasado.
Personalmente, considero que una democracia sana es aquella en la que los partidos políticos son capaces de llegar a acuerdos, de ceder en algunas de sus más estrictas reivindicaciones con el fin de garantizar la gobernabilidad. Cuando esto ocurre, los gobiernos se nutren de más de un punto de vista, así como de mayor auto-control.
Infelizmente, este fenómeno de las coaliciones era hasta ahora más excepción que realidad, razón por la que los pocos experimentos de bipartitos o tripartitos no han salido demasiado bien en algunos casos. Pero quizás (llamarme soñador) ahora que se han convertido en regla general, los partidos políticos adquieran una voluntad mayor por colaborar, que a atacarse desde dentro con fines electoralistas. Tenemos al norte de este continente los ejemplos de muchas democracias que ya entendieron hace tiempo que, por encima de los colores políticos, están las localidades, regiones o países a los que representan.
Y mientras que vamos descubriendo si nuestros políticos gozan de la madurez política que los ciudadanos ahora les hemos exigido con nuestros votos, vamos a analizar un par de casos llamativos de lo ocurrido hoy.
En el plano más negativo, tenemos lo ocurrido en Badalona. El hasta hoy alcalde Xavier García Albiol (PP) había obtenido 10 de los 27 asientos. Unos resultados más que positivos, si se tiene en cuenta que ha sido de los poquísimos alcaldes populares en toda España que han logrado aumentar su número de votos. Cierto es que Albiol es famoso en España por llevar un lamentable discurso xenófogo contra la inmigración. El mismo lema de su campaña era "Limpiando Badalona", eslogan que, en el mejor de los casos, se puede calificar como de mala interpretación.
Pero aún más lamentable que su supuesto (o más que supuesto) racismo ha sido la manera en la que la oposición lo ha sacado del ayuntamiento, a pesar de las urnas. Para empezar, Podemos acometió ya de entrada su enésima contradicción presentándose conjuntamente junto a los independentistas radicales de la CUP. Más que una unión, fue una absorción, pues los primeros puestos de la lista fueron para los catalanistas, y Podemos regaló su marca a la candidatura y poco más.
Gracias a esta absorción, la CUP sacó un número de concejales nunca soñado (5) en una ciudad caracterizada por su "españolidad". Dicho partido, tiene como principal punto de programa "Convertir Badalona en una ciudad clave en la transición a la República Catalana".
Con 5 concejales, la CUP se convirtió en la 2ª fuerza política, pero aún estaba muy lejos de los 10 concejales del PP. Pero sin embargo, el PSOE y IU (junto con Esquerra) decidieron apoyarles para formar un cuatripartito.
Antes que permitir al PP gobernar en minoría (y así poder vetar cualquier posible acto xenófogo desde la oposición), el PSOE y IU prefirieron traicionar a España y convertir a la tercera ciudad de Cataluña en una ciudad independentista en contra de la voluntad de sus propios votantes, con un inaudito cuatripartito con muy pocos visos de estabilidad.
El primer acto de Dolors Sabater, la nueva alcaldesa, ha sido saltarse el obligatorio juramento de la Constitución y elevar una gran bandera independentista en la fachada del ayuntamiento.
Otros casos también bastante lamentables han sido los de Pamplona y Vitoria. En el primero, Podemos y IU han decidido darle la alcaldía a Bildu (el partido de la izquierda abertzale). Especialmente humillante ha sido para la concejala María Caballero de la UPN, el partido que a la postre más concejales había logrado en las urnas, pues es hija nada menos que de Tomás Caballero, asesinado por ETA en 1998.
Afortunadamente, el alcalde electo Joseba Asiron es de la rama menos dura del partido. De hecho, en su discurso ha condenado la violencia.
En cuanto a Vitoria, aquí de nuevo era el PP el partido con más concejales (9), pero la unión del PNV (6) y Bildu (5) le superaban aún sin mayoría absoluta. El PSOE parece que ha olvidado aquellos pactos de antaño cuando se unía al PP en contra del nacionalismo vasco y la izquierda abertzale, y se ha abstenido. Podemos no se ha conformado con esto, he incluso se ha unido a los nacionalistas para darles la mayoría absoluta mediante un tripartito.
Mucho más positivo ha sido lo ocurrido en Asturias. En las 2 principales ciudades del Principado (Gijón y Oviedo) formaciones de derecha eran las más votadas (FAC y PP) respectivamente.
Pero en ambas 2 una unión entre Podemos y PSOE les daba los ayuntamientos a la izquierda. No obstante, en Gijón Podemos tenía más concejales que PSOE, y viceversa en Oviedo.
El Partido Socialista rápidamente hizo una gran jugada política, puso el pleno de Oviedo una hora después del de Gijón. La premisa era muy clara, si Podemos le da la alcaldía al PSOE en Gijón, el PSOE se la da a Podemos en Oviedo.
Pero no ocurrió así (a pesar de los continuados esfuerzos de IU en la búsqueda de un acuerdo de izquierdas) Podemos y PSOE fueron incapaces de entenderse en Gijón, por lo que la alcaldía se la quedó Carmen Moriyón (Foro). Todo hacía presagiar pues que el pacto izquierdista en Oviedo estaba descartado, pero a última hora anunciaron un acuerdo. Podemos estaba dispuesto a cederle la alcaldía al PSOE, a pesar de tener más votos que ellos, a modo de compensación por lo ocurrido en Gijón.
Aún quisieron torear un poco más, y en el turno del discurso pre-votación la candidata podemita Ana Taboada anunció que se presentaba a alcaldesa por su cuenta. Se encendieron todas las alarmas, si Podemos rompía el acuerdo en el último minuto, gobernaría el PP. Pero fue una falsa alarma, pues finalmente resultó ser un farol y votaron a Wenceslao López (PSOE).
Más allá de que casi provocan un infarto a alguno, es digna de alabar la actuación de Podemos Oviedo, que ha sido capaz de compensar el agravio de sus compañeros de Gijón hacia el PSOE, cediéndoles la alcaldía a los socialistas a pesar de que tenían más concejales que ellos.
Un amago de traición que se quedó en amago, a diferencia de lo ocurrido en Almería, donde Ciudadanos dijo que apoyaría al candidato socialista Juan Carlos Pérez Navas, pero en el último momento decidió abstenerse, provocando la investidura de Rogelio Rodríguez-Comendador (PP).
En definitiva, una jornada muy densa, donde algunos casos de traición o cesión de poder a aliados más que cuestionables no debe empañar la normalidad que ha imperado en la inmensa mayoría de los ayuntamientos, como en el mío propio (Alicante), donde un pacto entre PSOE, Podemos/IU y Compromís nos deja un nuevo tripartito y al PP fuera del gobierno por primera vez en 16 años.
Es un tiempo nuevo para Alicante, que no deja de ser un símbolo del tiempo nuevo también para España. Una era de coaliciones, bipartitos, tripartitos (e incluso en algún caso como en Badalona, estrafalarios cauatripartitos) que conllevan un cierto riesgo de inestabilidad política que no podemos obviar, pero que algunos queremos creer que tal vez sea el principio de una mejora democrática en nuestro país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario