#EEUU
Último día de la Convención Nacional Republicana.
Se acabó. La gran fiesta republicana que ha vivido Cleveland terminó luego de 4 días bien cargados de discursos, proclamas, polémicas y follones varios.
Quizás hoy fue el día más relajado. Luego de que Ted Cruz desatara ayer el caos cuando se negó a apoyar a Donald Trump en pleno discurso, el programa de hoy solo contemplaba oradores "trumpistas".
El Partido Republicano se ha esforzado durante estos 4 días en aparentar fuerza y convencer de que las divisiones internas que genera su candidato no son más que invenciones de la prensa y los demócratas.
Pero no les ha salido muy bien. Ya el primer día los contrarios a Trump se hicieron notar pretendiendo cambiar las reglas de votación y forzar a la desesperada la elección de otro candidato.
Incluso en la propia votación del segundo día, hubo delegaciones rebeldes que se agarraron estrictamente a los resultados de las primarias en sus estados para votar por Cruz o Kasich. Donald Trump salió electo con la menor diferencia desde los años 70.
Y el tercer día, tuvimos el ya mencionado lío de Ted Cruz, que incluso provocó que su mujer tuviera que salir escoltada del pabellón. El propio Ted se justificó esta mañana antes de la convención diciendo que él no es un "perro sumiso de Trump ni del partido" y recordó los ataques machistas del candidato republicano a su esposa durante la campaña.
Con este panorama, llegaban los republicanos a su último día de convención. Su estrategia durante toda la misma no ha sido otra que mandar continuos mensajes de firmeza y mano dura como propuesta para arreglar la supuesta América caótica e insegura que les deja Obama.
Si su lema de ayer fue "Make America First Again" (no exento de ciertas connotaciones xenófogas) el de hoy ha sido "Make America One Again". Un tanto irónico, teniendo en cuenta que no parecen capaces de conseguir unidad ni en su propio partido.
Tampoco han cesado en sus ataques a Hillary Clinton. El grito estrella del acto ha sido "¡enciérrenla, encierrenla!". Sería interminable reproducir aquí todas las acusaciones que han vertido hacia la candidata demócrata. Algunas de ellas más fundamentadas, otras menos y demasiadas totalmente ridículas. Comunista, amiga del terrorismo, asesina, traidora, aliada de Irán...
Los 2 oradores más serios de hoy fueron la gobernadora de Oklahoma Mary Fallin (quien también evitó apoyar a Trump) y el jefe del Comité Nacional Republicano Reince Priebus (quien tuvo que hacer un discurso 100% oficialista por mandato del cargo).
Dos buenos políticos en cualquier caso que probablemente en su interior deben ser los más avergonzados al ver en lo que se ha convertido el actual Partido Republicano.
Especial vergüenza deben sentir cuando los oradores proclamaban la necesidad de construir un enorme muro que les separe de sus despreciados vecinos mexicanos, mientras que el público jadeaba la idea con gritos del "¡Construye el muro!".
Y con esas llegó por supuesto el rey de la noche, Donald Trump. Como es tradición, el candidato republicano cerró la convención con su discurso final. Duró unos 80 minutos y entre algunas de sus perlas podemos destacar: "Hillary quiere imigración y anarquía masivas" "Los inmigrantes ilegales son una amenaza para nuestros ciudadanos", "Nadie conoce el sistema mejor que yo y solo yo puedo arreglarlo" (cabe recordar que su experiencia política es nula), "Soy el candidato del pueblo" o "A diferencia de los demócratas, nosotros ponemos a América primero".
Visto el espectáculo, Hillary reaccionó una vez desde su twitter. Esta vez lo hizo con un tuit en español y cargado de significado político: "Si construiremos un muro, pero entre tú y la presidencia, Donald".
En definitiva, el Partido Republicano sigue tocando fondo luego de que el huracán Trump pasará por encima de él durante este último año. La pregunta es si todo este populismo barato al final si resultará efectivo y lograrán alcanzar la presidencia. De no ser así, podemos estar una auténtica explosión interna. La situación es tan inusual que da la sensación que el partido de los elefantes en noviembre se juega el todo o nada. La Casa Blanca o el caos.
A todo esto, la semana que viene les toca el turno a sus rivales. Los demócratas tienen ante si la responsabilidad de evitar que las descabelladas ideas de Trump se hagan realidad. A partir del lunes veremos que se cuece en el otro lado de la política estadounidense.
Firmado: David Rubio
06:35
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jueves, 21 de julio de 2016
martes, 19 de julio de 2016
#EEUU
Segunda jornada de la Convención Nacional Republicana.
Hoy fue el día fuerte. Se celebró la votación definitiva para nombrar oficialmente al candidato republicano presidencial para las elecciones de noviembre.
A pesar que las matemáticas y todo el mundo daba por hecho la victoria de Donald Trump, aún había algunos republicanos que se resistían, incluso aún no habiendo logrado cambiar las reglas de votación ayer.
Algunos texanos asistieron hoy a Cleveland con camisetas de apoyo a su paisano Ted Cruz. La clave era que los primeros estados en votar se saltaran el guión y dieran sus votos al texano.
Infelizmente para ellos, esto no ocurrió. Tal vez si Texas hubiera votado de los primeros otra gallo hubiese cantado. Pero la votación iba por orden alfabético. Trump ganó con 1725 delegados, 400 más del 50,01% que necesitaba.
Aunque puede parecer una gran victoria por goleada, realmente no lo es. De hecho, es la victoria más ajustada desde los años 70 en el partido del elefante. Normalmente, a la convención solo llega un candidato de unidad que logra el 99% de los votos. Esta vez no fue así.
Mucho más discreto a la vez que unánime fue el nombramiento de Mike Pence como candidato a vicepresidente, que se hizo por aclamación popular.
Para disimular la falta de consenso hacia su candidato, el Partido Republicano ha adoptado una insistente estrategia: linchar a Hillary Clinton. En eso todos están de acuerdo.
Curiosamente, el gran día de Donald Trump tuvo pocos elogios entre los oradores hacia el propio Trump, en comparación con los palos que se llevó la candidata demócrata.
Algunos de los interventores llegaron a tacharla de radical comunista, lo cual roza el absurdo teniendo en cuenta que Hillary viene de ganar una primaria por la derecha a su rival mucho más izquierdista que ella Bernie Sanders.
El lema de la convención de hoy era "Make America work again". Pero casi ni se habló de economía (un campo que Hillary apenas ha tocado en la administración Obama) y al igual que ayer si se mencionaron continuamente los supuestos grandes fracasos de la política exterior estadounidense de estos últimos 8 años. Todo ello focalizando la culpa en la secretaría de estado, evidentemente.
Ni siquiera el propio Donald Trump se pasó hoy por Cleveland para disfrutar de su gran noche que llevaba meses (o quizás años) esperando. Se limitó a enviar un video mensaje, al estilo Rajoy.
Si intervinieron sus hijos. Sorprendieron las palabras de Tiffany Trump "Mi padre es una persona amable y encantadora en la intimidad". Su otro hijo Donald Jr tuvo el "honor" de ser quien le diera los votos definitivos a su padre para convertirle en candidato, representando a la delegación del estado de Nueva York.
Más morbo nos daba a todos el turno de palabra de Paul Ryan, el presidente de la Cámara de los Representantes del Congreso y antiguo enemigo declarado de Donald Trump. Ryan supo moverse en ese peligroso equilibro entre no perjudicar a su partido y no dejarse absorber por el "huracán Trump". Utilizó también la estrategia de poner el foco de la cuestión en criticar al gobierno, pero con bastante más estilo y talante que la mayoría de sus compañeros.
En el otro sentido, para mi el momento más surrealista de la convención lo dio el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie. Su discurso pareció más bien un juicio medieval, en el que precedió a recitar una interminable lista de supuestos errores de Hillary Clinton para gritar luego de cada uno de ellos "¿Inocente o culpable?". Sobra decir lo que contestaba el público. No la acusaron de matar a Kennedy de milagro.
En definitiva, de nuevo una convención muy divertida la que nos deja el Partido Republicano, destacando las intencionadas ausencias una vez más de muchos de sus políticos más serios como McCain, Rommey, Kasich, Rubio, los Bush, etc.
Si lo que querían era acabar con la resistencia a Trump, creo que el objetivo está logrado. Pero si la intención era mostrar un partido unido en torno a un carismático candidato, los republicanos parecen estar aún muy lejos de conseguirlo.
Todavía quedan 2 días de convención...
(Por cierto, creo que hoy nadie copió a nadie ningún discurso)
Firmado: David Rubio
Segunda jornada de la Convención Nacional Republicana.
Hoy fue el día fuerte. Se celebró la votación definitiva para nombrar oficialmente al candidato republicano presidencial para las elecciones de noviembre.
A pesar que las matemáticas y todo el mundo daba por hecho la victoria de Donald Trump, aún había algunos republicanos que se resistían, incluso aún no habiendo logrado cambiar las reglas de votación ayer.
Algunos texanos asistieron hoy a Cleveland con camisetas de apoyo a su paisano Ted Cruz. La clave era que los primeros estados en votar se saltaran el guión y dieran sus votos al texano.
Infelizmente para ellos, esto no ocurrió. Tal vez si Texas hubiera votado de los primeros otra gallo hubiese cantado. Pero la votación iba por orden alfabético. Trump ganó con 1725 delegados, 400 más del 50,01% que necesitaba.
Aunque puede parecer una gran victoria por goleada, realmente no lo es. De hecho, es la victoria más ajustada desde los años 70 en el partido del elefante. Normalmente, a la convención solo llega un candidato de unidad que logra el 99% de los votos. Esta vez no fue así.
Mucho más discreto a la vez que unánime fue el nombramiento de Mike Pence como candidato a vicepresidente, que se hizo por aclamación popular.
Para disimular la falta de consenso hacia su candidato, el Partido Republicano ha adoptado una insistente estrategia: linchar a Hillary Clinton. En eso todos están de acuerdo.
Curiosamente, el gran día de Donald Trump tuvo pocos elogios entre los oradores hacia el propio Trump, en comparación con los palos que se llevó la candidata demócrata.
Algunos de los interventores llegaron a tacharla de radical comunista, lo cual roza el absurdo teniendo en cuenta que Hillary viene de ganar una primaria por la derecha a su rival mucho más izquierdista que ella Bernie Sanders.
El lema de la convención de hoy era "Make America work again". Pero casi ni se habló de economía (un campo que Hillary apenas ha tocado en la administración Obama) y al igual que ayer si se mencionaron continuamente los supuestos grandes fracasos de la política exterior estadounidense de estos últimos 8 años. Todo ello focalizando la culpa en la secretaría de estado, evidentemente.
Ni siquiera el propio Donald Trump se pasó hoy por Cleveland para disfrutar de su gran noche que llevaba meses (o quizás años) esperando. Se limitó a enviar un video mensaje, al estilo Rajoy.
Si intervinieron sus hijos. Sorprendieron las palabras de Tiffany Trump "Mi padre es una persona amable y encantadora en la intimidad". Su otro hijo Donald Jr tuvo el "honor" de ser quien le diera los votos definitivos a su padre para convertirle en candidato, representando a la delegación del estado de Nueva York.
Más morbo nos daba a todos el turno de palabra de Paul Ryan, el presidente de la Cámara de los Representantes del Congreso y antiguo enemigo declarado de Donald Trump. Ryan supo moverse en ese peligroso equilibro entre no perjudicar a su partido y no dejarse absorber por el "huracán Trump". Utilizó también la estrategia de poner el foco de la cuestión en criticar al gobierno, pero con bastante más estilo y talante que la mayoría de sus compañeros.
En el otro sentido, para mi el momento más surrealista de la convención lo dio el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie. Su discurso pareció más bien un juicio medieval, en el que precedió a recitar una interminable lista de supuestos errores de Hillary Clinton para gritar luego de cada uno de ellos "¿Inocente o culpable?". Sobra decir lo que contestaba el público. No la acusaron de matar a Kennedy de milagro.
En definitiva, de nuevo una convención muy divertida la que nos deja el Partido Republicano, destacando las intencionadas ausencias una vez más de muchos de sus políticos más serios como McCain, Rommey, Kasich, Rubio, los Bush, etc.
Si lo que querían era acabar con la resistencia a Trump, creo que el objetivo está logrado. Pero si la intención era mostrar un partido unido en torno a un carismático candidato, los republicanos parecen estar aún muy lejos de conseguirlo.
Todavía quedan 2 días de convención...
(Por cierto, creo que hoy nadie copió a nadie ningún discurso)
Firmado: David Rubio
05:35
lunes, 18 de julio de 2016
#EEUU
Primer día de la Convención Republicana.
Los republicanos se han dado cita en Cleveland para una convención que en principio durará 4 días y dará como resultado la elección de Donald Trump como su candidato a Presidente.
Aún así, todavía hay muchos del partido que se resisten o rebelan a esta realidad. Algunos delegados presentes han intentado presionar para cambiar las reglas de elección, lo cual ha interrumpido bruscamente la convención y la han convertido... en una auténtica convención, y no en el show escaparate de fuerza y unidad que los partidos Republicano y Demócrata han convertido esta práctica en los últimos años.
La polémica ha estado servida. Se han oído gritos, se han visto enfrentamientos y la tensión ha recorrido todo el pabellón. Incluso Hillary Clinton se ha burlado de la situación con cierto sarcasmo desde su twitter, mencionando a la serie "Ley y Orden".
Algunos peces gordos del partido han preferido mostrar su rechazo al polémico candidato con su ausencia. No se ha encontrado a nadie de la familia Bush entre los presentes (ni George padre, ni George hijo, ni Jeb).
Destacadas también han sido las no presencias de los 2 últimos candidatos republicano a presidente. Enemigos públicos de Trump, ni John McCain ni Mitt Rommey se han pasado por Cleveland. Tampoco hemos visto a Condoleezza o a Sarah Palin.
Ni siquiera aparecieron la mayoría de los derrotados rivales de Trump en la carrera hacia la candidatura. Aparte del citado Jeb, tampoco vinieron Rubio ni Kasich. Llama la atención especialmente éste último, pues además es el gobernador actual del estado donde se celebra convención.
En cualquier caso, el show empezó. Vimos mucho de lo que tanto les gusta a los republicanos. Veteranos de guerra, policías retirados, la madre de una de las víctimas de Bengasi (el atentado que más les gusta recordar en este partido).
Dicha mujer acabó diciendo una de las frases más demoledoras y recordadas de la noche: "La culpa de que mi hijo fuese asesinado es de Hillary Clinton". Un dardo directo de los republicanos hacia la política exterior de la candidata demócrata, considerada demasiado blanda por ellos.
Destacó entre los presentes el exalcalde neoyorquino Rudy Giuliani. Apodado "el alcalde de América", se trata de un hombre de inmensa popularidad en la nación dado a su buen hacer durante el 11-S. También es uno de los principales apoyos de Trump en el seno del partido. No dudó en cargar duramente contra Obama.
Pero no todo fueron palos para Hillary y Obama. Los inmigrantes ilegales también se llevaron lo suyo. De hecho, una de las invitadas fue una madre cuyo hijo fue asesinado por un ilegal. Esto nos da una idea de que el Partido Republicano se propone llevar a cabo una agresiva campaña con el fin de demonizar a los sin papeles, para así mejorar la imagen y aceptación de Trump.
Otra buena pista de por donde va ir la campaña electoral republicana nos la dio el propio lema de la convención: "Make America safe again". Se trata de una copia del lema de Trump en las primarias: "Make America great again". Pero está claro que los republicanos pretenden aprovechar los recientes atentados en Orlando y Europa para jugar con vieja la baza del miedo, que tan buenos resultados le dio recientemente a Bush.
Cerró el show la esposa de Donald, Melania Trump. Irónicamente, habló de su origen esloveno, y aseguró que su marido también quiere gobernar para los hispanos. Es lógico este calculado guiño, ya que los sondeos muestran una popularidad de Trump entre los hispanos bajísima en relación con Hillary.
Curiosamente, Melania estuvo muy escondida durante las primarias. Tal vez su esposo ha preferido reservarse esta baza para ahora. Lo cierto es que mostró unas dotes dialécticas bastantes decentes. Unido a su buen ver y su marcado acento, puede ser una interesante arma de captación para su marido.
Y así terminó el primer día de la Convención Republicana. Y todavía quedan 3 más...
Firmado: David Rubio
05:15
Primer día de la Convención Republicana.
Los republicanos se han dado cita en Cleveland para una convención que en principio durará 4 días y dará como resultado la elección de Donald Trump como su candidato a Presidente.
Aún así, todavía hay muchos del partido que se resisten o rebelan a esta realidad. Algunos delegados presentes han intentado presionar para cambiar las reglas de elección, lo cual ha interrumpido bruscamente la convención y la han convertido... en una auténtica convención, y no en el show escaparate de fuerza y unidad que los partidos Republicano y Demócrata han convertido esta práctica en los últimos años.
La polémica ha estado servida. Se han oído gritos, se han visto enfrentamientos y la tensión ha recorrido todo el pabellón. Incluso Hillary Clinton se ha burlado de la situación con cierto sarcasmo desde su twitter, mencionando a la serie "Ley y Orden".
Algunos peces gordos del partido han preferido mostrar su rechazo al polémico candidato con su ausencia. No se ha encontrado a nadie de la familia Bush entre los presentes (ni George padre, ni George hijo, ni Jeb).
Destacadas también han sido las no presencias de los 2 últimos candidatos republicano a presidente. Enemigos públicos de Trump, ni John McCain ni Mitt Rommey se han pasado por Cleveland. Tampoco hemos visto a Condoleezza o a Sarah Palin.
Ni siquiera aparecieron la mayoría de los derrotados rivales de Trump en la carrera hacia la candidatura. Aparte del citado Jeb, tampoco vinieron Rubio ni Kasich. Llama la atención especialmente éste último, pues además es el gobernador actual del estado donde se celebra convención.
En cualquier caso, el show empezó. Vimos mucho de lo que tanto les gusta a los republicanos. Veteranos de guerra, policías retirados, la madre de una de las víctimas de Bengasi (el atentado que más les gusta recordar en este partido).
Dicha mujer acabó diciendo una de las frases más demoledoras y recordadas de la noche: "La culpa de que mi hijo fuese asesinado es de Hillary Clinton". Un dardo directo de los republicanos hacia la política exterior de la candidata demócrata, considerada demasiado blanda por ellos.
Destacó entre los presentes el exalcalde neoyorquino Rudy Giuliani. Apodado "el alcalde de América", se trata de un hombre de inmensa popularidad en la nación dado a su buen hacer durante el 11-S. También es uno de los principales apoyos de Trump en el seno del partido. No dudó en cargar duramente contra Obama.
Pero no todo fueron palos para Hillary y Obama. Los inmigrantes ilegales también se llevaron lo suyo. De hecho, una de las invitadas fue una madre cuyo hijo fue asesinado por un ilegal. Esto nos da una idea de que el Partido Republicano se propone llevar a cabo una agresiva campaña con el fin de demonizar a los sin papeles, para así mejorar la imagen y aceptación de Trump.
Otra buena pista de por donde va ir la campaña electoral republicana nos la dio el propio lema de la convención: "Make America safe again". Se trata de una copia del lema de Trump en las primarias: "Make America great again". Pero está claro que los republicanos pretenden aprovechar los recientes atentados en Orlando y Europa para jugar con vieja la baza del miedo, que tan buenos resultados le dio recientemente a Bush.
Cerró el show la esposa de Donald, Melania Trump. Irónicamente, habló de su origen esloveno, y aseguró que su marido también quiere gobernar para los hispanos. Es lógico este calculado guiño, ya que los sondeos muestran una popularidad de Trump entre los hispanos bajísima en relación con Hillary.
Curiosamente, Melania estuvo muy escondida durante las primarias. Tal vez su esposo ha preferido reservarse esta baza para ahora. Lo cierto es que mostró unas dotes dialécticas bastantes decentes. Unido a su buen ver y su marcado acento, puede ser una interesante arma de captación para su marido.
Y así terminó el primer día de la Convención Republicana. Y todavía quedan 3 más...
Firmado: David Rubio
05:15
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